Tuesday, March 13, 2007

Martes 13 de marzo de 2007

EL LITORAL – SANTA FE

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ENTRE LOS RÍOS PARANÁ Y CORONDA

Un Parque Nacional en Santa Fe, pero no de 160 mil hectáreas

El administrador de Parques Nacionales, Héctor Espina, valoró la iniciativa de proteger un área natural en la provincia. Pero opinó que sería conveniente pensar también en núcleos más pequeños, cuyas producciones tengan un sello de calidad.
Para el titular de la Administración de Parques Nacionales, el espacio que se propone para la creación del primer Parque Nacional de Santa Fe, no debería tener las 160 mil hectáreas que se sugieren en el proyecto original. En diálogo con El Litoral, Héctor Espina consideró que más que pensar toda esa extensión como una sola estructura, habría que proyectarla como una integración de varios núcleos.

"En vez de un parque tan grande, yo propongo áreas núcleo más pequeñas -sugirió-. Y en el entorno, que puedan constituirse reservas provinciales de usos múltiples donde siga habiendo productores, pero previendo que esas producciones sean sustentables. Entonces, jurisdiccionalmente el área sería menor, pero el trabajo se haría en toda la región y nosotros (desde Parques Nacionales) colaboraríamos con eso".
El funcionario estuvo en la ciudad para participar de la presentación pública del proyecto para que la provincia tenga su primer Parque Nacional: Islas de Santa Fe. La iniciativa, que es impulsada de manera conjunta por asociaciones civiles y organismos públicos, pretende proteger 160 mil hectáreas de islas, esteros y bañados, ubicadas entre los ríos Paraná y Coronda.

Espina comprometió públicamente el respaldo del área a su cargo para acompañar y asesorar a los promotores del proyecto en el largo proceso que implicará la creación del Parque, pero dejó planteadas algunas observaciones.
Su opinión
"Yo no creo que tengan que ser 160 mil hectáreas de Parque -insistió-; eso sería irreal". Espina centró los fundamentos de su postura en el perfil netamente productivo que tiene la zona en estudio.
"Creo que tendrían que ser áreas núcleo más chicas porque hay muchas propiedades privadas y productivas, que sí podrían integrar una reserva rodeando al Parque, e interactuar", sostuvo.
Recordó que como tendencia mundial, lo ambiental está pesando "cada vez más" en las producciones: "Que sean ecológicas, que no dañen el medio ambiente; incluso, esto puede llegar a plantearse como barreras pararancelarias".
En función de ello, rescató ejemplos del mundo donde los Parques Nacionales ponen un sello de calidad a los productos que se hacen en el lugar.
"Si esto es así, estamos certificando que lo que se produce es algo sustentable, y eso sería un aporte porque se trataría prácticamente de un sello de calidad. Si uno está en una zona cuidada ambientalmente, los productos que allí se hagan tienen que tener otro valor agregado", planteó.

Según Espina, debería trabajarse en esa línea, incluso, para erradicar los temores que una iniciativa como ésta, puede generar en los lugareños.
"Aquí hay ganado, hay pesca. Por eso me imagino áreas núcleo y zonas de reserva provincial, pero con propietarios. Porque hay algunos miedos, de que porque viene el Parque ya no se va a poder hacer más nada y no es así. Llegar y sacar todo no serviría; sería un desastre", reflexionó.

Tiempos y fondos
La creación de un Parque incluye varios aspectos, entre ellos, el administrativo y el presupuestario.
"Todo Parque implica un plan de manejo. También, un plan de obras para el control y para el uso público, destinado a proteger el área y brindar comodidad al turismo. Además, existe infraestructura de investigación, que es fundamental. Y al margen de los recursos públicos, tiene que haber también una fuerte inversión del sector privado", explicó.
Espina hizo hincapié en lo que puedan aportar los empresarios locales, pero advirtió que es "fundamental" cómo se distribuye la renta generada por ese turismo, para que el dinero quede en el lugar.
En el aspecto administrativo, el próximo paso será que la Legislatura apruebe un proyecto de ley para ceder los terrenos zonificados a la Nación; después la posta estará en el Congreso. Esto influye en el factor tiempo.>
"Aquí intervienen distintas voluntades. Lo que lleva más tiempo es definir la zonificación y jurisdicción. Luego está la ley nacional, que es el proceso más sencillo. El tema clave es la legislación provincial -insistió-; si hay voluntad política y sobre todo consenso con la comunidad, gran parte del camino se habrá recorrido".
De todas maneras, prefirió no alentar falsas expectativas.
"No quiero decir que porque nosotros venimos esto va a ser Bariloche; eso sería vender falsas promesas. Lo que sí prometemos es un trabajo constante. En general, cuando se abre un Parque se arranca despacio y se crece progresivamente. No es el amor de un verano que después se va; es un trabajo de largo plazo", aclaró.

El valor de la iniciativa
El proyecto para crear el Parque Nacional Islas de Santa Fe partió de una comisión que integran el Ente Portuario, la UNL, la Fundación Hábitat y Desarrollo, y la Subsecretaría de Recursos Naturales de la provincia. Espina valoró que la iniciativa haya partido de un esfuerzo articulado.
"No es común ver que estas inquietudes provengan de la sociedad civil. En la zona de San Luis, por ejemplo, hubo municipios que se juntaron y pidieron colaboración pero no para hacer un Parque Nacional; ellos tienen sus propias reservas municipales. Hay pocos casos. Sí, estamos trabajando mucho con pueblos originarios en Neuquén, Chaco y Salta, donde vienen ellos a pedir ayuda. Eso es valiosísimo, porque la cuestión no viene de arriba, sino de abajo', subrayó.
Por eso, comprometió la experiencia que puedan aportar desde la Administración de Parques después de "70 años de trabajo", y el acompañamiento en las diferentes etapas del proceso que lleve la constitución definitiva del primer parque nacional de Santa Fe.
"Pero, venimos humildemente porque hay un gran trabajo realizado ya en el lugar. Y es fundamental avanzar en conjunto con la sociedad civil", insistió.

No sólo turismo
Espina no restó importancia al efecto turístico que obviamente genera un Parque Nacional, pero advirtió que no es el único. "Hoy por hoy -sostuvo-, 620 millones de dólares se generan en los pueblos que rodean a los parques nacionales, sin contar áreas provinciales importantes como Península de Valdés. Pero también existen lugares donde se protege el desove de peces o las cuencas, y eso influye en el entorno". Como producto turístico, precisó, Islas de Santa Fe encajaría en el denominado "ecoturismo", pero donde todavía "queda un importante trabajo por hacer".