Monday, November 12, 2007

REPORTAJE A HÉCTOR ESPINA



EL MENSAJERO
PERIÓDICO TURÍSTICO

http://mensajeroweb.com.ar/web/nota.php?id_nota=13581

“Se rompió la dicotomía de conservación versus desarrollo”

Este ha sido un año muy intenso para la Administración de Parques Nacionales (APN).
Sí, fue interesante y fructífero en el crecimiento de las áreas protegidas. En los últimos cuatro años la APN cuadruplicó su presupuesto, duplicó la planta de personal estable, triplicó las áreas con planes de manejo realizados en forma participativa y avanzó, en el último año, en la creación del primer Parque Nacional de Pastizales en la provincia de Buenos Aires. Es la primera vez que la provincia cede jurisdicción para crear un parque nacional. También este año se resolvió crear - junto con el Gobierno de Chubut- el primer Parque Interjurisdiccional Marítimo, conformando el primer área protegida marina del país. Por otro lado, se avanzó en la creación de la Reserva de Biósfera Andina Norpatagónica entre Argentina y Chile; y se acordó con el ministerio de Defensa la creación de los primeros nueve espacios para la conservación de la biodiversidad, que suman casi medio millón de hectáreas.
Otro avance fue el convenio con Defensa, en donde casi 450 mil hectáreas de áreas militares pasan a tener un status de conservación -sin que dejen de ser de dominio de las Fuerzas Armadas-, pero comienza a haber guardaparques y zonificación, (usos militares, usos restringidos o usos públicos), se incorporan a un esquema de conservación. De este modo, se empieza a trabajar bajo otros esquemas, no sólo bajo el esquema tradicional de parque nacional.

¿Cuáles son las características de los nuevos esquemas?

Por un lado avanzamos en Parques Nacionales, pero por otro, se crean nuevas figuras de interrelación con las provincias y también estamos pensando esquemas de interrelación con los privados. Siempre los objetivos pasan por una representación por las distintas bioregiones, nosotros tenemos que aumentar la representatividad y la reflexión de algunas de estas regiones y, dentro de esa protección, se hacen los planes de manejo y se definen las áreas más restringidas y las de uso público. Reitero, eso se hace con la participación de los actores sociales y los sectores políticos y productivos en general.

¿Y en cuanto a las obras viales y de infraestructura que se vienen realizando en las áreas protegidas nacionales?

En el último año suman unos 300 millones de pesos, y significan una histórica puesta en valor de los principales atractivos turísticos del país, realizada mediante una acción mancomunada con la secretaría de Turismo de la Nación, la Dirección Nacional de Vialidad, las direcciones de Vialidad provincial involucradas y las reparticiones de Turismo provinciales y municipales.

¿Hay muchas áreas protegidas que pertenecen a entidades privadas?


Sí, existen unas cuantas. Los parques nacionales son uno de los componentes del sistema de conservación. Lo que está faltando es un sistema que nos vincule en todo esto, y en este punto se está trabajando, hemos estado hablando con la secretaría de Medio Ambiente para articularlo. Nos interesa un esquema de corredores, de interrelaciones entre parques provinciales, privados, entre un parque nacional y otro: un ordenamiento territorial, hacia eso vamos.

¿Existe una mayor conciencia en cuanto al tema de la conservación?

Sí, a partir de que en el mundo empieza a aparecer en la agenda el tema medioambiental. Los movimientos de participación vecinales son cada día más notorios, y esto obliga a que el tópico comience a nombrarse con más fuerza. Dentro del tema ambiental, uno de los puntos principales es el de la biodiversidad y su conservación in situ. A la vez, para nosotros se rompió la dicotomía de conservación versus desarrollo. La gente que vive en los parques o alrededor de ellos tiene que sentir que mejora su calidad de vida, además de la preservación de las especies animales y vegetales. En la FIT vamos a exponer el tema “Turismo Responsable”, que tiene que ver con cómo aprovechar las áreas y conservar las condiciones por las cuales hoy van millones de turistas a los parques.

¿Qué piensa de la Ley de Bosques?

Es muy necesaria en un país donde la frontera agrícola, en función de los precios excepcionales que tiene la soja, avanza sobre áreas marginales. Es fundamental un esquema de ordenamiento también del territorio en lo que hace al manejo de los bosques antiguos, ya que solamente nos queda el 30 por ciento de lo que teníamos. A su vez, en provincia solamente nos queda el 10 por ciento. Hay servicios ambientales fundamentales y me parece que hay que fijar los límites que ordenen ese territorio.

¿Cómo es la relación y cómo están trabajando con la secretaría de Turismo?
Tenemos una excelente relación. Ellos tienen el programa de turismo sustentable, así que hay apoyo, muchas actividades, pero jamás interferencias. Siempre ha habido mucho respeto hacia el trabajo de los parques y no ha habido imposiciones que no correspondían.

Se complementan, ¿no?

Sí, absolutamente, y además creo que hay una visión no solamente de la conservación sino de entender de turismo. Más del 40 por ciento de los turistas europeos que vienen, no en viajes de negocios, lo hacen con la idea de conocer un parque; por eso hay que garantizar infraestructura, calidad, y ojalá que se puedan mejorar los servicios aéreos algún día. Además de todo ésto, que es un tema clave, se debe brindar seguridad. Tenemos que mantener las condiciones por las cuales la gente viene a vernos, quieren ver lo que allá no tienen y experimentar esa sensación de primer explorador. Esta visión, que es la que hace al turismo sustentable en el largo plazo, es la que compartimos plenamente.

A nivel legislativo, ¿qué es lo que todavía falta hacer?

Muchas cosas. Creo que la Ley de Parques hay que adecuarla a los tiempos nuevos. Por otra parte, se está hablando una vez más del pago de servicios ambientales -o sea que, el sostenimiento de los parques nacionales no debería provenir del turismo, también de servicios ambientales como la protección de cuencas-. Hoy te diría que más del 40 por ciento de la energía hidroeléctrica del país está protegida en las cuencas por parques nacionales. Si no fuera así, habría una grave erosión en la vida útil de esa represa, se llenaría de sedimentos. Esto es tan sólo un ejemplo.

¿Cuál es la evaluación del congreso que se hizo en Bariloche?

Muy buena. La verdad es que yo no he podido estar demasiado tiempo en los talleres, por el tema de la organización, pero la participación fue impresionante, hubo 2200 personas y un sinnúmero de temas. Fue un espacio de debate, se discutieron cuestiones muy interesantes, uno podrá estar de acuerdo o no, pero es enriquecedor. Manejar áreas protegidas y medio ambiente es abordar conflictos, y la solución de esos conflictos implica sentarse, charlar, discutir, y en ese sentido fue muy positivo.

¿Qué es lo que quedó como prioridad para tratar?

El tema es avanzar y hacer un esfuerzo para que las áreas protegidas se inserten en la agenda pública. También la cuestión de los pueblos originarios en esas zonas, revalorizamos en el documento final la importancia del turismo sustentable allí, no cualquier turismo obviamente, pero sí el ecoturismo o el turismo responsable. Son excelentes herramientas para poder demostrar que las áreas protegidas generan desarrollo y trabajo, que no son espacios de exclusión sino de inclusión y una necesidad de integración a nivel latinoamericano, dado que estamos en una de las regiones más biodiversas del mundo.

¿Qué convenios destacaría?

El del ministerio de Defensa, el de energía es muy importante, también es fundamental el trabajo de residuos sólidos en áreas urbanas que rodean a los parques, hecho en conjunto con Turismo, y que recientemente fue presentado por el Presidente de la Nación. Además, se está trabajando con provincias en lo que son corredores de conservación.

¿Hay mayor cantidad de gente inscribiéndose para ser guardaparques?

Nosotros tenemos un curso un tanto cerrado que dura dos años y luego de eso se analiza y se hace un nuevo curso. En este último hay 40 personas, es muy intensivo, si se tiene en cuenta que en principio se anotan mil. Esto refleja que a la gente le interesa y muchísimo.
Hay chicos que son del interior, algunos becados, e incluso vienen de pueblos originarios, por ejemplo de la comunidad Toba, de donde son tres chicos que están estudiando actualmente para ser guardaparques.


Instrumentos del desarrollo sustentable

El pasado 6 de noviembre se cumplieron 104 años del inicio de la historia de las áreas protegidas de la República Argentina, cuando el visionario Francisco Pascasio Moreno donó las primeras hectáreas que con el tiempo se transformarían en el actual Parque Nacional Nahuel Huapi. “Sabemos que la existencia y conservación de las Áreas Protegidas habla de la riqueza de un país que planifica su futuro y desarrolla su presente. Por ello, los Parques Nacionales y las áreas protegidas deben transformarse en instrumentos del desarrollo sustentable; y como tales, representar verdaderas oportunidades de crecimiento, trabajo y equidad social, dinamizando las economías regionales”, dijo Héctor Espina en conmemoración del aniversario. “La presencia de un Parque Nacional no sólo asegura la conservación del área involucrada, sino que además colabora en la irradiación de prácticas de manejo sustentable a las zonas vecinas y garantiza -como una marca registrada de prestigio- la presencia de un atractivo cada vez más apreciado por los operadores turísticos nacionales e internacionales”, agregó.

Generadores de divisas

Nuestros Parques Nacionales son visitados anualmente por más de tres millones de personas; que aportan - a través de la actividad turística desarrollada durante ese período- cerca de 600 millones de dólares a los pueblos y ciudades que rodean estas áreas. Las últimas encuestas revelan que el 42 por ciento de los turistas europeos que visitan nuestro país lo hacen motivados por conocer algún Parque Nacional; y que el nivel de satisfacción de los visitantes es de alto a muy alto.