La Argentina, junto a otros 65 países y organismos de las Naciones Unidas que suman más de 1.300 representantes, se encuentra participando de la IV Conferencia Internacional sobre Incendios Forestales que tiene lugar en la ciudad de Sevilla (España), en la que se considera toda la problemática relacionada con el manejo del fuego y los desafíos que en este terreno enfrentan las naciones como producto del cambio climático y calentamiento global.
La representación del Estado argentino está integrada por autoridades y funcionarios del Plan Nacional de Manejo del Fuego dependiente de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación, la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca, y por la Administración de Parques Nacionales (APN); que envió una comisión integrada por los Guardaparques Alberto Seufferheld, Gerardo Carreras y el Dr. José Guede Santos.
La Administración de Parques Nacionales, a través de la Coordinación de Lucha contra los Incendios Forestales (CLIF) -que funciona con asiento en la ciudad de San Carlos de Bariloche- capacita al personal encargado de la lucha contra el fuego en todo el país, planifica los operativos y se encarga de proveer la logística y los elementos necesarios para extinguir los incendios forestales.
El objetivo del encuentro, que culmina mañana, es proporcionar un foro global de gestores, políticos, investigadores y profesionales de todo el mundo, destinado a analizar los temas clave en la prevención y control de incendios forestales, con el fin último de trabajar conjuntamente en una estrategia internacional para abordar esta problemática.
COOPERACIÓN MUNDIAL
La Conferencia Internacional sobre Incendios Forestales surgió a finales de la década de los 80 con la finalidad de reunir a técnicos y expertos en la defensa contra incendios forestales y propiciar un encuentro con las autoridades responsables de esta política en cada país.
Los incendios forestales son la causa de que cada año se quemen en el mundo entre 400 y 500 millones de hectáreas, según datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).
Se calcula que en todo el globo se pierden anualmente más de 9 millones de hectáreas de bosques, vegetación que desempeñan múltiples funciones económicas, ambientales, sociales y culturales, ya que ayudan a conservar la biodiversidad, mitigan el cambio climático, generan agua potable y energía, potencian la fertilidad del suelo y facilitan medios de subsistencia. Además, la destrucción de bosques e infraestructuras y la lucha contra los incendios cuestan cada año miles de millones de dólares a los países de todo el mundo.
Tras la causa principal de estos incendios está la mano del ser humano. Los datos de la ONU revelan que, a nivel global, el 95% de todos los siniestros son provocados por diversas actividades humanas.-